
Estas plantas son apropiadas
Incluso si no frecuentas tu balcón a finales de año, siempre es agradable poder admirar sus plantas, especialmente cuando impera el gris invernal. Te proponemos una selección de plantas en cajonera de cultivo y de balcón que lucen divinamente bien al otro lado de la ventana, incluso a bajas temperaturas.
Asegúrate de drenar bien las macetas para evitar la podredumbre del substrato mantillo y de las raíces debido a la humedad invernal. Las macetas de barro cocido o de cerámica no siempre son resistentes a las heladas, pero conservan mejor la temperatura que las de plástico fino. Las heladas provocan un aumento de volumen del agua de riego o de lluvia, lo que puede dar lugar a grietas e, incluso, la rotura de las macetas, si en tu zona se alcanzan temperaturas muy por debajo de los cero grados, las macetas de plástico grueso o fibra pueden ser la mejor alternativa. Además de un agujero de drenaje apropiado, puede resultar útil llenar el fondo de las macetas con una capa de arcilla expandida o grava gruesa para facilitar la salida del agua en exceso. Antes de colocar las macetas directamente sobre el suelo del balcón o de la terraza, asegúrate de que las perforaciones para el drenaje no estén obstruidas. Puede resultar útil colocar las macetas sobre pequeñas cuñas de piedra o de madera.
No obstante, regar muy de vez en cuando no es la solución porque que la planta ya no podrá absorber más agua en caso de heladas y, como consecuencia, se marchitará. Para garantizar un buen asentamiento invernal en balcones y terrazas, es necesario mantener la tierra uniformemente húmeda, que no encharcada, en todo momento. Por lo menos riega el día de antes de una previsión elevada de helada.
Agrupar las plantas también puede ayudar a elevar la temperatura y atenuar el frío.
Utiliza fundas de arpillera para conseguir una protección eficaz, segura y, al mismo tiempo, decorativa de tus maceteros. Durante la temporada navideña, incluso puedes colgar lazos de todos los colores.
Perennes y coloridas
rojo brillante

No son muchas las plantas capaces de dar colorido al monótono gris invernal como lo hace la gaulteria. La planta es muy popular debido principalmente a sus gruesas y redondas bayas rojas, rosadas o blancas que resplandecen hasta la llegada de la primavera. Pero también las hojas poseen un atractivo especial. Refulgen durante todo el año un color verde intenso y saturado. En otoño, las hojas se tornan de color rojo oscuro o violeta. Con una altura de 10 a 15 cm, la gaulteria tiene un crecimiento más bien rastrero y lento, por lo que resulta útil como planta tapizante en el jardín, a la media sombra que le proporcionan las otras plantas. Recomendada para el cultivo en macetas bajas y anchas o en cajoneras ofrece una buena base a los emplazamientos semisombreados. Un substrato y un fertilizante para plantas acidófilas estimulan el crecimiento de la gaulteria. Debes mantener el substrato con humedad constante, sufre con la sequía.
Observación: sus frutos y hojas son reconocidos por ser ligeramente tóxicos. Su consumo puede causar molestias gástricas. Por lo tanto, es aconsejable plantar este arbusto de atractivas bayas fuera del alcance de los niños pequeños.
No supone ningún peligro para los niños

La Skimmia es una buena compañera para la gaulteria. Esta planta se desarrolla especialmente bien a media sombra y en sustratos ácidos, por ejemplo, un substrato para hortensia y azaleas, proporciónale un buen drenaje ya que es sensible al encharcamiento. Además, la skimmia es una planta perennifolia que hace de los balcones y las terrazas lugares cautivantes durante el invierno gracias a sus tonalidades rojas. En maceta, la planta es resistente hasta los -15 ºC.
Para garantizar que las flores rosadas o rojas de la skimmia formen bayas rojas en invierno, es necesario tener en cuenta que esta planta es dioca, por lo que hay que colocar dos plantas de flores macho y hembra próximas la una de la otra para posibilitar la polinización. Por otra parte, las bayas no son tóxicas en absoluto. En consecuencia, puedes colocar la skimmia en el balcón, aunque tengas niños pequeños. En los viveros puedes encontrar distintas variedades de skimmias. Antes de comprar, además de la diversidad de colores, no dejes de tener en cuenta la altura que puede alcanzar la planta, ya que algunas variedades pueden llegar fácilmente a un metro de altura.
nuevas variedades

El brezo de invierno forma parte del grupo de plantas que florecen en invierno. Al ser una especie perennifolia, suele ser muy popular en balcones y terrazas. Sus flores rosadas, rojas o blancas brillan desde noviembre hasta finales de abril. Es muy fácil confundirla con otras especies de la familia Ericaceae, otras ericas y callunas, las cuales no florecen hasta finales de verano y entrado el otoño.
Este arbusto enano perennifolio —que resalta especialmente cuando se planta en grupo— es capaz de formar un espeso tabique de entre 15 y 30 cm. Al contrario que la skimmia o la gaulteria, el brezo de invierno puede tolerar suelos menos ácidos cercanos al neutro, debe mantenerse suficientemente húmedo en todo momento. Un lugar soleado o parcialmente sombreado resulta óptimo. Durante los últimos años, han surgido nuevas variedades de brezo de invierno. Las variedades «winter beauty» y «vivelii» se adaptan particularmente bien al cultivo en cajoneras de cultivo. Su abundante floración se adapta perfectamente al arreglo de los balcones gracias a su porte amplio y bajo.
Simple y robusto

Con un follaje que puede alcanzar hasta un metro, el durillo es apropiado para plantarlo solo en una cajonera de cultivo o en una maceta grande. Reserva un lugar soleado en tu balcón o terraza para este arbusto de copa redondeada para disfrutar de unas exuberantes umbelas blancas desde noviembre hasta finales de abril. Además, los botones aún no abiertos también tienen tonos rosados, lo que da un aspecto multicolor. Debido a su lento crecimiento, el arbusto puede permanecer durante varios años en una misma maceta. La elección de un substrato cuyos componentes sean estables es crucial para el buen desarrollo del durillo. Una tierra húmica enriquecida con compuestos inorgánicos como la perlita o gránulos de lava resulta especialmente adecuada, por tanto, suelos moderadamente fértiles, frescos y bien drenados.
El durillo es autóctono de las regiones de clima templado del mediterráneo. Pese a su robustez, se trata de una planta termofílica. En invierno, un lugar resguardado del viento y soleado o semisoleado resulta favorable para las flores que difunden una intensa fragancia de vainilla y clavos de olor. En abril, tras la floración, realiza una poda intensa del durillo para restringir la amplitud de su follaje en la maceta.
La clásica

La rosa de Navidad es una de las plantas típicas de floración invernal. La mayoría de las variedades florecen entre diciembre y marzo, por lo que la rosa de Navidad se vende particularmente bien en Navidad ya que sus botones se empiezan a abrir a principios de diciembre. Expuesta al sol o a media sombra, la rosa de Navidad es resistente en maceta hasta los -25 ºC. Es absolutamente necesario protegerla del sol directo en caso de heladas. Esto se debe a que, si las hojas se calientan por el sol mientras el suelo está congelado, la planta intenta suministrar agua a través de sus raíces y al no conseguirlo comienza a marchitarse.
La rosa de Navidad debe regarse de manera moderada pero siempre mantener cierta humedad en el substrato. Deja la planta en una cajonera de cultivo o en una maceta suficientemente grande con un sustrato calizo y de buen drenaje para disfrutar de sus blancas flores durante varios inviernos. Con una aplicación regular de un abono orgánico, cal y cuerno triturado, o de compost antes de la floración, la planta puede vivir hasta 25 años en una maceta. No obstante, antes de comprar esta belleza invernal, no te olvides que todas las partes de esta planta son tóxicas. Asegúrate de colocar tus plantas fuera del alcance de los niños y los animales domésticos.
Muy popular

Para dar la bienvenida al año nuevo con toques de luz en balcones y terrazas. Lo normal es plantar los bulbos el otoño anterior para que florezcan a mediados- finales del invierno siguiente dependiendo de la zona. También puedes plantar la campanilla de primavera de cultivo forzado entre enero y febrero, pero en muchas ocasiones no florecerá hasta la temporada siguiente. Planta la campanilla de primavera en una maceta 4 veces más alta (como mínimo) que los bulbos, a unos 8-10 cm de profundidad y una zona de semisombra. Una vez plantada, la campanilla de primavera no tiene exigencias particulares en lo que al sustrato respecta, mantén cierto nivel de humedad, pero nunca encharcando la maceta. Para obtener una floración más exuberante, basta con una sola aplicación de abono líquido tras la plantación. Ya que la campanilla de invierno se propaga fácilmente en el jardín debajo de árboles y arbustos, se hace necesario reservar un lugar sombreado o parcialmente sombreado en el balcón o en la terraza. Para conseguir resultados estéticos, se aconseja plantar varios bulbos en una misma maceta. Tras la floración, elimina las flores pero deja las hojas hasta que se marchiten, estas ayudaran a la formación de reservas en el nuevo bulbo y podrás tener una nueva floración la temporada siguiente.
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